15/01/2021

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Crece el temor en Palermo y Belgrano por intrusiones en el bajo Viaducto

Hace un mes alertamos desde Infobaires sobre la situación originada por la cuarentena y la crisis económica, que habían paralizado los trabajos e inversiones en el corredor que une los dos barrios por debajo de las vías del ferrocarril Mitre. Y ahora ese temor aumenta ya que se han detectado al menos cuatro nuevos ¨campamentos» […]

Hace un mes alertamos desde Infobaires sobre la situación originada por la cuarentena y la crisis económica, que habían paralizado los trabajos e inversiones en el corredor que une los dos barrios por debajo de las vías del ferrocarril Mitre.

Y ahora ese temor aumenta ya que se han detectado al menos cuatro nuevos ¨campamentos» en la zona de Figueroa Alcorta y Dorrego, y en cercanías del Hipódromo de Palermo, siempre en el radio  cercano al tren.

Los terrenos del bajo Viaducto fueron adjudicados al empresario San Hak Choe, quien se comprometió a llenar de bares, restaurantes, gimnasios y otros espacios deportivos los 53 metros cuadrados que van desde el hipódromo de Palermo hasta la avenida Congreso.

Hasta marzo se vieron todavía en la zona decenas de obreros contratados por el gobierno porteño que trabajaban en la remoción de escombros, bacheo, luminarias, etc.

Pero desde el 20 de marzo todo ese movimiento desapareció y ese enorme corredor sólo quedó tapiado con cartelería publicitaria.

Si bien se ve personal policial en inmediaciones de las estaciones ferrovarias, de noche los vecinos han comenzado a esquivar la zona y solo cruzan por las arterias más transitadas por autos o colectivos, como Juramento o Monroe.

“Cuando cae la noche empieza a llenarse de gente pidiendo ropa o comida. Todas las noches me tocan el timbre y no entiendo como si hay cuarentena la policía los deja circular”, se quejó un vecino en diálogo con Infobaires.

Las diferentes etapa del aislamiento, con una apertura reducida de comercios en las cuadras del barrio Chino han contribuido a la situación, ya que hay muchos negocios adyacentes que definitivamente han bajado sus persianas.

“Antes en Barrancas de Belgrano había más control policial, e incluso siempre se apostaban patrulleros para pedir documentación a las motos, pero ahora es tierra de nadie y si vas a cruzar por ese paseo más vale hacerlo por los alrededores y no por la zona de la glorieta, donde siempre hay gente complicada¨, explicó el empleado de una agencia de Lotería de la zona.

El temor es que ante la poca presencia policial y la paralización de los trabajos e inversiones se replique en ese corredor alguno de los intentos de tomas de espcios públicos privados que se vieron en las últimas semanas en el Gran Buenos Aires.

“Si sumamos al menor movimiento por la Cuarentena, la verdad es que cuando la noche esta zona ha dejado de ser agradable y el barrio ha quedado partido por un pared de carteles de publicidad. Antes al menos salía al balcón y veía la plaza de Barrancas pero ahora solo veo ese paredón y la oscuridad que viene después”, dijo en su momento una vecina que vive en uno de los edificios sobre José Hernández.

 

 

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