18/01/2021

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Vecinos de Belgrano temen por posibles intrusiones bajo el Viaducto

La cuarentena y la crisis económica provocaron la paralización absoluta de los trabajos e inversiones que iban a realizarse en ese corredor que une Palermo con Belgrano, bajo las vías del ferrocarril Mitre, y ahora los vecinos temen por inseguridad e intrusiones. Los terrenos del bajo Viaducto fueron adjudicados al empresario San Hak Choe, quien […]

La cuarentena y la crisis económica provocaron la paralización absoluta de los trabajos e inversiones que iban a realizarse en ese corredor que une Palermo con Belgrano, bajo las vías del ferrocarril Mitre, y ahora los vecinos temen por inseguridad e intrusiones.

Los terrenos del bajo Viaducto fueron adjudicados al empresario San Hak Choe, quien se comprometió a llenar de bares, restaurantes, gimnasios y otros espacios deportivos los 53 metros cuadrados que van desde el hipódromo de Palermo hasta la avenida Congreso.

Hasta marzo se vieron todavía en la zona decenas de obreros contratados por el gobierno porteño que trabajaban en la remoción de escombros, bacheo, luminarias, etc.

Pero desde el 20 de marzo todo ese movimiento desapareció y ese enorme corredor sólo quedó tapiado con cartelería publicitaria.

Si bien se ve personal policial en inmediaciones de las estaciones ferrovarias, de noche los vecinos han comenzado a esquivar la zona y solo cruzan por las arterias más transitadas por autos o colectivos, como Juramento o Monroe.

“Cuando cae la noche empieza a llenarse de gente pidiendo ropa o comida. Todas las noches me tocan el timbre y no entiendo como si hay cuarentena la policía los deja circular”, se quejó un vecino en diálogo con Infobaires.

Las diferentes etapa del aislamiento, con una apertura reducida de comercios en las cuadras del barrio Chino han contribuido a la situación, ya que hay muchos negocios adyacentes que definitivamente han bajado sus persianas.

“Varias veces quisieron meterse en los negocios que están sobre Echeverría, en paralelo a la vía, y otros vecinos vieron gente intentando ingresar al bajo Viaducto”, relató un portero que trabaja en la zona.

El temor es que ante la poca presencia policial y la paralización de los trabajos e inversiones se replique en ese corredor alguno de los intentos de tomas de espcios públicos privados que se vieron en las últimas semanas en el Gran Buenos Aires.

“Si sumamos al menor movimiento por la Cuarentena, la verdad es que cuando la noche esta zona ha dejado de ser agradable y el barrio ha quedado partido por un pared de carteles de publicidad. Antes al menos salía al balcón y veía la plaza de Barrancas pero ahora solo veo ese paredón y la oscuridad que viene después”, dijo una vecina que vive en uno de los edificios sobre José Hernández.

 

 

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