20/09/2020

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Sociedad

Zaffaroni cuestionó que el control de constitucionalidad de las leyes recaiga en la Corte Suprema

“Un control de constitucionalidad de cinco personas es muy peligroso, porque toda concentración de poder es muy peligrosa y son cinco contra todo el Congreso de la Nación”, advirtió.

El ex ministro de la Corte Suprema de Justicia, Raúl Eugenio Zaffaroni, consideró “muy peligroso” que el control de constitucionalidad de las leyes recaiga en los miembros de ese tribunal porque “son cinco contra todo el Congreso de la Nación”.

“Un control de constitucionalidad de cinco personas es muy peligroso, porque toda concentración de poder es muy peligrosa y son cinco contra todo el Congreso de la Nación”, advirtió el ex miembro del máximo tribunal que renunció en enero pasado al cumplir 75 años y dejo al cuerpo con cuatro integrantes.

Sostuvo también para que ese “control difuso” de constitucionalidad “tiene que tener un límite”, ya que si bien el máximo tribunal “fue pensado como una Corte de constitucionalidad, hoy la Corte Suprema es una Corte de Casación”.

En su critica al funcionamiento del máximo tribunal, añadió que “para resolver si una norma es constitucional se necesita saber derecho constitucional, porque lo que se requiere es técnica, doctrina, un especialista en la materia, pero para hacer Casación no”.

El ahora juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expuso ayer en un seminario sobre democratización de la justicia organizado por Justicia Legítima con un nutrido público de jueces, fiscales, defensores y estudiantes.

Del debate participaron también el juez de la Cámara Federal de Casación Penal, Alejandro Slokar, y los politólogos Atilio Borón y Edgardo Mocca.

“Para hacer frente a los nuevos desafíos el Poder Judicial debe repensarse desde adentro”, sostuvo Zaffaroni, quien reafirmó su idea de una Corte Suprema con más miembros de los cinco que ahora marca la ley.

“Como nuestra Constitución no establece cuántos ministros tiene que tener la Corte, se puede llevar a 15 el número de ministros. Cada uno interpretará de diferente modo, porque no existe el juez apolítico, aséptico”, dijo.

Advirtió que “se puede interpretar hasta cierto límite y cuando se pasa ese límite se entra en la partidización, que es un vicio, al revés de la politización, que es natural”.

A su tiempo, Slokar abogó por dotar de “legitimidad el poder judicial, dado su carácter no electivo, teniendo como fuente la defensa de los derechos contra los poderes formales (y privados) en el ejercicio de tutela de los más débiles frente a los más fuertes”.
“Los jueces están para la protección de los derechos de los más vulnerables, y la legitimidad es la confianza y la aceptación social de que así lo cumplen. Lo contrario es la base de su descrédito», afirmó el camarista.

Mocca criticó lo que llamó “traspolación de los atributos” del Poder Judicial porque “se convierte en un órgano de evaluación política y esta restricción democrática significa el bloqueo de leyes aprobadas por el Congreso, problema para el que nuestro régimen representativo no tiene respuesta”.

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